
Ahora me siento más seguro y, sobre todo, más acompañado. Publicar sigue siendo un sueño, pero ya no lo veo lejano ni difuso. Sé que estoy más cerca, y eso, para alguien que escribe desde Cuba y vive en España con el deseo de que sus historias lleguen a otros, tiene un valor enorme.
Con Hera Ediciones he encontrado orientación y claridad donde antes solo había incertidumbre. El proceso me ha ayudado a entender qué necesita una obra para llegar a los lectores, a identificar los puntos fuertes de mi novela y a trabajar aquellos aspectos que la hacen más sólida de cara a las editoriales. Hay algo muy valioso en que alguien con experiencia real en el mercado te diga: esto funciona, esto hay que reforzarlo.
Mi principal desafío era el desconocimiento del mundo editorial. Tenía una novela escrita desde el corazón, con una carga espiritual y humana que consideraba valiosa, pero no sabía cómo acercarla a las editoriales adecuadas ni si estaba realmente preparada para dar ese paso. Quería publicar, pero el camino me resultaba opaco.