
José Manuel Sánchez de Puerta Montijano es natural de Córdoba, aunque reside en La Rambla, un pueblo cargado de historia donde aún parece respirarse el humo antiguo de sus talleres de cerámica. Abogado de profesión, ha mantenido siempre una estrecha relación con la palabra escrita. Su oficio le ha enseñado a ordenar hechos, argumentos y conflictos humanos, pero también lo ha llevado a encontrar en la ficción un territorio más libre, alejado de los tecnicismos del Derecho y más próximo a la memoria, la imaginación y la vida interior de los personajes.
Taller de Bicicletas es su segunda novela, tras Los Dromedarios de Julio, ambientada en el Pedregalejo de los años sesenta. Si en aquella primera obra el lector podía llegar a sentir cercanía, ternura o rechazo hacia algunos de sus personajes, en Taller de Bicicletas ese vínculo emocional se intensifica dentro de una trama marcada por la confusión de identidades, las apariencias y la sospecha.
En esta novela nada es exactamente lo que parece. Cada personaje guarda una verdad distinta y las certezas iniciales se desdibujan conforme avanza la historia. La bicicleta, origen de todo, se convierte en el objeto del deseo y permanece como testigo mudo de los secretos, las lealtades y las traiciones que atraviesan la narración.
El autor ha publicado diversos artículos en diarios locales y encuentra en la lectura una de sus principales fuentes de inspiración. Como sucede con la música, siente una especial inclinación por los clásicos, por aquellos autores capaces de ofrecer una mirada limpia, profunda y esencial sobre la condición humana.
Con Taller de Bicicletas continúa una trayectoria literaria marcada por la memoria, la ambigüedad moral y el deseo de explorar, desde la ficción, aquello que suele permanecer oculto tras las apariencias.