
Tabla de contenidos
¿Cuáles son las condiciones esenciales de los personajes de novela negra? ¿Por qué deben identificarse, qué características han de tener para ganarse a tus lectores y a la editorial?
Esto es precisamente lo que vamos a ver en el siguiente artículo. Comenzaré hablando, de una forma general, de cómo han de ser los personajes que intervengan en tu libro policial, para después centrarme tanto en los principales como en los secundarios.
Así que empecemos..
Los personajes de novela negra: claves de construcción narrativa
El personaje esencial de tu novela puede ser uno solo, o bien pueden ser varios. Es lo que conocemos como protagonistas. A la hora de escribir, recuerda que todo debe girar en torno a ellos; tienes que dejar muy claro el papel que ocupan en la trama, ya que son la clave absoluta de la historia.
Como escritora, debes tener claro quiénes son los personajes principales y quiénes los secundarios. Si tú te confundes, la narración será confusa, y recuerda que en el mercado editorial la claridad es una meta innegociable.
La técnica de la descripción indirecta
A nivel técnico, te sugiero poner especial atención a la descripción. Intenta que no sea excesivamente larga ni estática. Como autora, tienes herramientas mucho más potentes que el simple retrato del narrador:
- Deja que sea la mirada o el comentario de otro personaje quien describa al protagonista.
- Los actos que tu personaje realiza hablan mucho más de él que mil adjetivos. En el género negro, lo que un personaje hace cuando nadie lo ve define su verdadera naturaleza.
Los personajes principales son los que desencadenan todos los conflictos; por eso son los protagonistas. Si pretendes que el lector se sumerja en la historia, tienes que lograr que se interese por ellos y por lo que les sucede. Pero cuidado: esta información debes dosificarla. Como autora, no puedes ofrecerlo todo en el primer capítulo; el misterio sobre la identidad del personaje es tan importante como el misterio del crimen.
La víctima y el delincuente: los otros personajes de novela negra
Junto con el investigador, los otros dos personajes fundamentales a la hora de escribir tu novela son la víctima y el delincuente. Sin ellos no tendrías novela policial, porque son quienes activan la trama y por quienes comienza el trabajo de los detectives para resolver el enigma.
Estos tres personajes están vinculados entre sí de forma indisoluble. En el engranaje de la obra:
- El delincuente provoca el hecho delictivo.
- La víctima es quien lo recibe.
- El detective es quien trata de esclarecerlo.
Como autora, debes ser consciente de que contar tu historia desde el punto de vista de uno u otro condiciona totalmente el tipo de novela que vas a escribir, el enfoque de la historia y el estilo que debes adoptar.
El punto de vista de la víctima
Es el enfoque menos habitual. En este caso, es la propia víctima quien cuenta su historia, lo que te obliga como escritora a limitarte estrictamente a su visión de los hechos y a la información que posee. Es un reto técnico interesante porque genera una empatía inmediata, pero limita el conocimiento del lector sobre la investigación.
El punto de vista del delincuente (Novela criminal)
Este enfoque es lo que muchos autores llaman novela criminal. Aquí es el delincuente quien lleva la voz cantante. Las razones del delito son narradas por el propio protagonista, y los avances policiales solo pueden contarse según lo que él sabe o descubre.
Obras maestras como las de la saga de Tom Ripley, de Patricia Highsmith, o clásicos como El cartero siempre llama dos veces, demuestran la potencia de este enfoque donde el «villano» se convierte en el centro de nuestra atención.
Los personajes secundarios en una novela negra
Como ya hemos analizado, cada personaje tiene un rol y participa en mayor o menor proporción en tu obra. Según esa participación, como escritor trabajarás con una serie de personajes principales, secundarios o figurantes. Saber a qué categoría pertenecen te facilitará, como autor, la tarea de composición.
Los personajes principales: Son los que tienden el hilo conductor del relato y donde se concentra la acción.
Los personajes secundarios: Son complementarios y acompañan al protagonista. Dentro de esta categoría, puedes establecer matices: hay secundarios imprescindibles, sin los cuales tu novela sería diferente, y otros que cumplen un acompañamiento necesario para que el protagonista realice una acción y la novela avance. Su participación es específica o esporádica y, en muchos casos, son reemplazables por otros perfiles similares.
Los personajes figurantes: Tienen apariciones esporádicas. Su función es intensificar un momento del relato, establecer un contraste con el protagonista o configurar el marco ambiental de la escena.
La importancia de la jerarquía narrativa
Establecer estas categorías no es un capricho teórico; es lo que te permite, como autor, dosificar el esfuerzo. No puedes dedicarle el mismo espacio psicológico a un figurante que a un secundario imprescindible. Si lo haces, el lector se distraerá y perderás el ritmo de la investigación.
¿Quieres conocer tus personajes principales y secundarios en profundidad?
Quizá con estas pautas que has leído sepas mejor de qué modo debes ir dando forma a los protagonistas y secundarios de tu novela negra.
No obstante, si tienes alguna duda sobre la forma en la que los has construido, si están bien definidos mediante sus diálogos o sus acciones, y buscas tener la seguridad de que son personajes que llamarán la atención de tu lector y de la editorial, puedo ayudarte.
¿Cómo lo haremos? A través de mi Programa de mentoría para escritores, representación literaria y asesoramiento en promoción.
Con mi acompañamiento, no solo tendrás la seguridad de que los personajes de tu novela están bien trabajados y cumplen las expectativas del mercado, sino que también tendrás la certeza de que tu libro está bien estructurado de principio a fin. Yo estaré ahí para asegurarme de que así sea.
Si quieres que trabajemos juntos tu novela negra, solo tienes que cumplimentar el formulario que encontrarás en la página de mi Programa. De este modo, no solo sabré cómo es tu obra, sino que te conoceré a ti como escritor.
Si te animas a que charlemos de tu novela porque mi propuesta te inspira, te espero.
Muchas gracias.